¿Cuál es el papel de un nutricionista en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares? Tras más de una década trabajando en equipo con diferentes especialidades médicas es sin duda la cardiología dónde la nutrición y el estilo de vida se convierten en armas muy potentes para poner freno a la primera causa de muerte en el mundo y en España que son las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.

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CARDIOLOGÍA Y NUTRICIÓN: LA UNIÓN HACE LA FUERZA

¿Cuál es el papel de un nutricionista en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares?
Tras más de una década trabajando en equipo con diferentes especialidades médicas es sin duda la cardiología dónde la nutrición y el estilo de vida se convierten en armas muy potentes para poner freno a la primera causa de muerte en el mundo y en España que son las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.

La prevención es fundamental para frenar la epidemia creciente de hipertensión arterial, hipercolesterolemia, cardiopatía coronaria, enfermedades cerebrovasculares, insuficiencia cardiaca y demás enfermedades vasculares que llenan nuestros hospitales y consultas médicas. Especialmente preocupante es el aumento de trombos y embolias, desde que comenzó la pandemia y cuya causa no parece ser única y exclusiva del Covid-19 ni mucho menos: nuestro estilo de vida debe cambiar. El aumento de peso, el sedentarismo (incrementado con los confinamientos y el teletrabajo), el desequilibrio alimentario, el estrés y el consumo de tabaco son factores fundamentales a tratar en la prevención y el tratamiento del enfermo cardiópata.

El trabajo en equipo entre cardiología y nutrición es clave para lograr una máxima protección y mejoría en el paciente y sobre todo para conseguir retirar medicación innecesaria o con efectos secundarios adversos a medio y largo plazo como es el caso de las estatinas y eliminar factores de riesgo cambiando el estilo de vida y alimentación del paciente. Y para ello es importante la educación nutricional y dedicarle al paciente el tiempo necesario para que entienda la importancia de los alimentos como aliados de la salud si se saben equilibrar convenientemente y el estilo de vida que protegerá su salud cardiaca durante toda la vida.

10 FACTORES CLAVE PARA CUIDAR TU CORAZÓN:
  • 1 - INCLUYE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN TU RUTINA DIARIA

    Realiza un mínimo de 30 minutos diarios de actividad física, lo ideal es hacerlo todos los días, no es necesario ir al gimnasio, un simple paseo a buen ritmo también suma, lo que resta salud cardiovascular es estar sentado todo el día, “la silla mata”. La inactividad física tiene un coste muy elevado sobre la mortalidad cardiovascular.

  • 2 - CUIDA TU COMPOSICIÓN CORPORAL

    Tener un peso y porcentaje graso adecuado, una buena composición corporal mediante una alimentación equilibrada en nutrientes y energía.

  • 3 - CONSUME MENOS AZÚCARES PROCESADOS

    Reducir la ingesta de azúcares libres y de alimentos ricos en ellos (ultraprocesados especialmente).

  • 4- REDUCE LA CANTIDAD DE SAL

    Reducir el consumo de sal(sodio), tanto visible (sal de mesa), como invisible (salazones, embutidos, quesos, conservas, snacks como patatas fritas etc.). Podemos y debemos sustituir la sal por especias como orégano, cúrcuma, tomillo, romero o pimienta, de cualidades nutricionales mucho más interesantes.

  • 5 - CONSUME A DIARIO ALIMENTOS RICOS EN OMEGA 3

    Incluir frutos secos naturales diariamente como las nueces ricas en omega 3 puede ayudar a bajar el colesterol, y lo más importante, el colesterol “malo” o LDL y la apolipoproteina B, los que verdaderamente predisponen junto con los triglicéridos y la inflamación a que el colesterol se convierta en nuestro “enemigo silencioso”.

  • 6 - APROVECHA LAS VITAMINAS DE LOS ALIMENTOS FRESCOS

    Incluye verdura cruda diariamente en forma de ensaladas, gazpacho o batidos para aprovechar todos sus antioxidantes y vitaminas como el ácido fólico, que junto con la vitamina B12 y B6 contribuyen a disminuir los niveles de homocisteína en sangre, disminuyendo el riesgo cardiovascular.

  • 7 - INCLUYE FLAVONOIDES EN TU DIETA

    Una dieta rica en flavonoides contribuye a cuidar el endotelio de nuestros vasos sanguíneos (la capa más interna, en contacto con la sangre sobre la que se depositan las placas de colesterol). Una dieta rica en fruta y verdura es fundamental para que cada día logremos proteger nuestros vasos. Frutos rojos como fresas, granadas, arándanos, frambuesas o grosellas son ricos en estos antioxidantes pero también infusiones de té blanco, té verde o hibisco (flor de Jamaica) enriquecen nuestra dieta en estos compuestos. Y no todo es “verde” en el mundo de los flavonoides: el chocolate negro, sin azúcar añadido y el máximo porcentaje de cacao es una fuente deliciosa de estos compuestos.

  • 8 - AUMENTA EL CONSUMO DE LEGUMINOSAS

    Incluye legumbres al menos 2-4 raciones por semana, cocinadas preferiblemente con verduras y bajas en sodio: lentejas, garbanzos, alubias, soja y cacahuetes crudos son aliados de tu corazón.

  • 9 - OPTA POR LAS GRASAS SALUDABLES EN TU DIETA

    Reduce el consumo de grasa saturada, de grasas hidrogenadas “trans” en beneficios de las que verdaderamente son aliadas de nuestra salud cardiovascular: grasas monoinsaturadas de nuestro “oro líquido”, el aceite de oliva virgen extra y las poliinsaturadas omega 3 (EPA Y DHA) de origen marino (salmón, sardina, mejillón son fuentes de este tipo de grasas). Recuerda que el secreto de la salud de tu corazón y de tu organismo no está en una dieta extremadamente baja en grasas sino que contenga grasa cualitativamente saludable.

  • 10 - COMPLEMENTA TU ALIMENTACIÓN CON LOS APORTES QUE NECESITAS

    En caso de dislipemia, valorar la necesidad de incluir suplementos con berberina, coenzima q10 o levadura de arroz rojo entre otros, que en sinergia con un estilo de vida saludable son una elección cada vez más a tener en cuenta para tratar al paciente evitando efectos adversos de la medicación tradicional.

10 FACTORES CLAVE PARA CUIDAR TU CORAZÓN:
  • INCLUYE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN TU RUTINA DIARIA
    Realiza un mínimo de 30 minutos diarios de actividad física, lo ideal es hacerlo todos los días, no es necesario ir al gimnasio, un simple paseo a buen ritmo también suma, lo que resta salud cardiovascular es estar sentado todo el día, “la silla mata”. La inactividad física tiene un coste muy elevado sobre la mortalidad cardiovascular.

  • CUIDA TU COMPOSICIÓN CORPORAL
    Tener un peso y porcentaje graso adecuado, una buena composición corporal mediante una alimentación equilibrada en nutrientes y energía.
  • CONSUME MENOS AZÚCARES PROCESADOS
    Reducir la ingesta de azúcares libres y de alimentos ricos en ellos (ultraprocesados especialmente).
  • REDUCE LA CANTIDAD DE SAL
    Reducir el consumo de sal(sodio), tanto visible (sal de mesa), como invisible (salazones, embutidos, quesos, conservas, snacks como patatas fritas etc.). Podemos y debemos sustituir la sal por especias como orégano, cúrcuma, tomillo, romero o pimienta, de cualidades nutricionales mucho más interesantes.

  • CONSUME A DIARIO ALIMENTOS RICOS EN OMEGA 3
    Incluir frutos secos naturales diariamente como las nueces ricas en omega 3 puede ayudar a bajar el colesterol, y lo más importante, el colesterol “malo” o LDL y la apolipoproteina B, los que verdaderamente predisponen junto con los triglicéridos y la inflamación a que el colesterol se convierta en nuestro “enemigo silencioso”.
  • APROVECHA LAS VITAMINAS DE LOS ALIMENTOS FRESCOS
    Incluye verdura cruda diariamente en forma de ensaladas, gazpacho o batidos para aprovechar todos sus antioxidantes y vitaminas como el ácido fólico, que junto con la vitamina B12 y B6 contribuyen a disminuir los niveles de homocisteína en sangre, disminuyendo el riesgo cardiovascular.
  • INCLUYE FLAVONOIDES EN TU DIETA
    Una dieta rica en flavonoides contribuye a cuidar el endotelio de nuestros vasos sanguíneos (la capa más interna, en contacto con la sangre sobre la que se depositan las placas de colesterol). Una dieta rica en fruta y verdura es fundamental para que cada día logremos proteger nuestros vasos. Frutos rojos como fresas, granadas, arándanos, frambuesas o grosellas son ricos en estos antioxidantes pero también infusiones de té blanco, té verde o hibisco (flor de Jamaica) enriquecen nuestra dieta en estos compuestos. Y no todo es “verde” en el mundo de los flavonoides: el chocolate negro, sin azúcar añadido y el máximo porcentaje de cacao es una fuente deliciosa de estos compuestos.
  • AUMENTA EL CONSUMO DE LEGUMINOSAS
    Incluye legumbres al menos 2-4 raciones por semana, cocinadas preferiblemente con verduras y bajas en sodio: lentejas, garbanzos, alubias, soja y cacahuetes crudos son aliados de tu corazón.
  • OPTA POR LAS GRASAS SALUDABLES EN TU DIETA
    Reduce el consumo de grasa saturada, de grasas hidrogenadas “trans” en beneficios de las que verdaderamente son aliadas de nuestra salud cardiovascular: grasas monoinsaturadas de nuestro “oro líquido”, el aceite de oliva virgen extra y las poliinsaturadas omega 3 (EPA Y DHA) de origen marino (salmón, sardina, mejillón son fuentes de este tipo de grasas). Recuerda que el secreto de la salud de tu corazón y de tu organismo no está en una dieta extremadamente baja en grasas sino que contenga grasa cualitativamente saludable.
  • COMPLEMENTA TU ALIMENTACIÓN CON LOS APORTES QUE NECESITAS
    En caso de dislipemia, valorar la necesidad de incluir suplementos con berberina, coenzima q10 o levadura de arroz rojo entre otros, que en sinergia con un estilo de vida saludable son una elección cada vez más a tener en cuenta para tratar al paciente evitando efectos adversos de la medicación tradicional.

En resumen, nuestra mejor “vacuna” para nuestro corazón la tenemos cada día con una buena alimentación y un estilo de vida saludable, alejado tanto del sedentarismo como de hábitos tóxicos como el tabaco y el abuso del alcohol. Prevención ante todo y supervisión por un buen equipo de cardiología y nutrición que se encargue no sólo de tratar, medicar y poner una dieta, sino de educar nutricionalmente y desmedicalizar siempre que sea posible al paciente.

Dr. Javier Martínez López

Dr. Javier Martínez López

Licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad Autónoma de Madrid.
Técnico Superior en Dietética y especialista en nutrición deportiva, clínica y hospitalaria.

Amplia experiencia como nutricionista en hospitales, centros médicos, centros deportivos, centros médico-estéticos, colegios y guarderías.
Ha trabajado como entrenador personal e instructor de clases colectivas.
Cuenta con experiencia docente en cursos de nutrición, coaching nutricional y deportivo, así como de manipuladores de alimentos en distintos centros de formación y grandes empresas.
Ha colaborado así mismo en diferentes publicaciones especializadas.
Además, cuenta con una amplia experiencia en televisión como profesional de la nutrición.

Responsable de nutrición en el Policlínico HM Moraleja y, anteriormente, nutricionista en Hospital HM Torrelodones, Manoteras, Las Tablas y Holmes Place la Moraleja.

Creador del método Equidieta

Dr. Javier Martínez López en InstagramEquidieta.com
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